Por última vez

La última vez que corrí haciando ese trayecto, fue con un poco de angustia y casi con la mente en blanco. Nunca terminaré de explicarme como fue que abrí cada puerta tan rápidamente y como logré llegar al lugar sin ningún tipo de error aún cuando tengo movimientos tan torpes.

De todos modos no pude hacer nada, él estaba esperando para despedirse, cuando llegué a su lado, me miró por última vez, de algún modo sabía que también aquel suspiro que alcancé a percibir sería el último, y por desgracia, no me equivoqué.